Qué nos dice… THE WAVE PICTURES

The Wave Pictures (Foto: Sonia Durán)

Este próximo mes de mayo se cumplirán 10 años ya de la publicación de ‘Instant Coffee Baby‘, el encantador disco con el que los británicos The Wave Pictures conquistaron nuestros agridulces corazones, con esas canciones de desencanto lo-fi deudoras de Jonathan Richman o Hefner. Y no era su disco de debut, no. Era el séptimo. Y es que, entre otras cosas, el trío que forman David Tattersall (guitarra, voz, compositor), Franic Rozycki (bajo) y Jonny Helm (batería) siempre se ha caracterizado por su prolífica capacidad de publicar discos y más discos. Tras varias semanas persiguiéndonos e intentado cuadrar agendas para que nos contestaran el cuestionario que les habíamos preparado, por fin pudimos encontrarnos con ellos. Sonia Duran se acercó al Minifestival para que el trío de Wymeswold nos ponga al día de sus actividades sonoras, y de sus siempre incisivos pensamientos acerca de la industria musical del siglo XXI:


Teniendo en cuenta vuestro prolífico ritmo compositivo, estamos un poco preocupados: ha pasado un año desde vuestro último trabajo, ‘Canvey Island Baby’, el EP en que rendíais homenaje a Wilko Johnson! ¿En qué estáis trabajando ahora mismo? ¿Algún nuevo álbum o EP de The Wave Pictures en el camino?

JONNY: Sí, no os preocupéis. Seguramente publicaremos dos discos este año. Eso debería disipar vuestros miedos.

¿Por qué dos discos?

JONNY: Grabamos mucho material bueno el año pasado. Seguramente sacaremos uno en junio, y otro hacia finales de año, sobre octubre o noviembre. 


¿Todavía estáis influenciados por los ritmos blues de las obras recientes? ¿O planeáis hacer algunos cambios en el sonido de las nuevas canciones?

DAVID: El primero de los dos discos que saldrán es bluesy en algunos momentos y bastante melancólico. Y el segundo es más festivo, más garaje rock. Pero ambos tienen un par de temas más blues.  

¿Así que seguís la misma linea?

DAVID: Bueno, yo lo veo bastante distinto…. ¿qué ibas a decir?

FRANIC: Sí, iba a decir que son muy diferentes, pero también suenan mucho a nosotros mismos. 

JONNY: Sí, nuestras influencias son las mismas, pero estos dos nuevos discos suenan distinto a los dos anteriores. Toco el Glockenspiel en una canción! (risas). Ese es un nuevo sonido! Quizás tiene una influencia más jazz, sobretodo el primero de los dos albums que saldrán. Además de blues.


¿Ese ritmo tan alto de composición es una necesidad vital? Así como hay personas que escriben sus inquietudes en un blog o en un libro personal, ¿necesitáis imperiosamente la música para sacar esa voz interior?

DAVID: No lo creo. Pero es divertido hacerlo. Cuando paras y tocas sólo canciones antiguas, te aburres enseguida. Así que casi siempre quieres hacer nuevo material. No te provoca tanta excitación el material antiguo, comparándolo con la que te genera tocar cosas nuevas. No creo que sea para sacar mis inquietudes internas, como si fuera una terapia. Supongo que siento que si no haces cosas nuevas, estás muerto, se ha acabado, y deberías parar.

¿Dónde encuentras la inspiración cuando escribes?

DAVID: En la misma voluntad de hacerlo. En realidad no creo en la inspiración. Creo que tú quieres hacer algo, y lo haces. Nunca nada pasa así en plan… ¡TACHÁN! Aquí está la inspiración! (risas) Eso nunca pasa. Simplemente quieres hacerlo, como quieres hacer todo lo demás. Por placer. Y eso te estimula. 


¿Qué pensáis de la forma en que funciona la industria de la música hoy en día? Todo parece haberse convertido en un puro mercado, todo es fugaz, y es difícil encontrar artistas que suenen puros, auténticos, que digan cosas realmente interesantes, o que puedan representar una amenaza real para el establishment (ya sea con un mensaje abiertamente político, o de una manera más íntima pero que desafíe muchas de las rutinas o valores absurdos de esta sociedad domesticada).

DAVID: Creo que el negocio de la música es una auténtica mierda. Hay muy pocas opciones para nadie de hacer algo bueno. Todo se convierte en imagen, y creo que necesitamos una revolución. Franic, Jonny y yo fuimos a un festival, y estábamos dando una vuelta y tomamos un montón de drogas, y tan solo queríamos ver buena música. Y todo el mundo que estaba tocando en el festival parecía sacado de una película de ciencia ficción. Eran robots vestidos de músicos, pero no era realmente música. Era obvio que no estaban excitados por lo que estaban haciendo. Y todos los que les miraban parecían retrasados (risas). Nada parecía real en absoluto. Era deprimente. No sientes que nadie esté haciendo nada. Todo es una imagen. Tienes una sensación como de ‘Black Mirror’. Fingen, son actores. Así es como realmente siento el negocio de la música. Quizás influya un poco que tomo muchas drogas, pero sigue habiendo algo de verdad en eso.  

¿La etiqueta ‘indie’ tiene sentido hoy? ¿Creéis que el indie realmente existe hoy en día?

DAVID: Creo que el problema del indie es que se ha convertido en un estilo de música, cuando debería ser una actitud para hacer música y un modelo de negocio. No debería significar un estilo de música. Cuando se convierte en un estilo de música, pasa como con todos los demás: hay gente buena, y hay gente mala, pero realmente no significa nada. No es un tipo de música. Se supone que ‘indie’ debe significar que eres independiente de las grandes compañías y que haces lo que quieres. Se supone que implica que tienes una expresión personal, aunque eso no necesariamente quiera decir que eres mejor cantante, pero tienes algo que decir. O que puedas ser idiosincrático. No es algo masivo a nivel de ventas, pero puede significar muchísimo para un grupo pequeño de gente. Eso es lo que se supone que debería ser la música indie. Y eso puede referirse a muchos estilos distintos. Creo que se ha convertido en otra cosa más que puede venderse, otro artículo de mercado. Alguien en un coche cantando sobre sopa vegetariana. Y eso no tiene nada que ver con algo interesante, o algo que no se convierta en un producto de consumo, como un tipo haciendo hip-hop, o un chaval haciendo indie… son sólo imágenes. No tienen nada que ver con una expresión personal.  


¿Qué os parece el regreso del vinilo y esa vieja cultura de escuchar discos enteros, en contraste con esta nueva forma de escuchar música de hoy (Spotify, Youtube …)?

DAVID: Creo que es mucho mejor. Un álbum de vinilo es un objeto muy bonito, y además hace que prestes atención de una manera distinta que si escuchas música en internet. Hay algo más de tu vida que te llega. En internet estás muy distraído, y vas pasando de una cosa a otra. Es una manera muy distinta de escuchar. Cuando era niño compraba vinilos o CDs. Prefería los discos, pero con los CDs pasaba lo mismo: lo comprabas, y se creaba una especie de compromiso. Y a veces no te gustaba cuando lo ponías y lo escuchabas. Pero como te lo habías comprado, y quizás sólo tenías dinero para comprarte 4, 5 o 6 al año, te lo ponías una vez y otra, y otra. Y a veces se acababan convirtiendo en tus discos favoritos. Como el ‘White Light White Heat’ de la Velvet Underground. Si hubiera descubierto ese disco en la era de internet, habría saltado y lo habría cambiado por otra cosa, y no le habría prestado atención. Creo que es bueno tener álbums, y es una manera mucho mejor de escuchar música y meterte en ella. 

¿Creéis que es algo moderno o cool, y que se olvidará cuando llegue la próxima moda?

DAVID: En cierta manera. No creo que mucha gente hoy en día escuche vinilos. Creo que se exagera porque ha habido un aumento de ventas. Pero ha habido un aumento partiendo de cero, y llegando a una cifra muy pequeña de gente que escucha música de esta manera. Personalmente me gustan los discos de vinilo. Pero también los CDs o los cassettes. Simplemente un objeto físico que puedas reproducir sin estar online, y al que le puedas prestar atención igual que cuando te sientas a leer una novela o ves una película en el cine. Es muy distinto a un streaming en internet. No te concentras en nada. Es como Netflix: vas saltando al siguiente, al siguiente… no creo que sean un gran negocio, pero pienso que los álbums siguen siendo una buena idea.   


Dentro de esta industria, The Wave Pictures se parece a ese chico extraño de la escuela con el que pocas personas hablan, a pesar de tener un mundo interno exuberante, singular y único. Con ‘Instant Coffee Baby’, tuvisteis un momento en el que parecía que os podríais convertir en una banda más popular, pero aunque habéis estado lanzando muchos álbumes, esa explosión de popularidad aún no ha llegado 10 años después. ¿Por qué creéis que no ha pasado? ¿Os gustaría ser más populares, o la prioridad es no perder la independencia e integridad que siempre os han acompañado como banda?

JONNY: Nos encantaría tener a más gente escuchando nuestra música. No intentamos ser difíciles. Pero muchas de estas preguntas que nos habéis hecho son la respuesta a esta cuestión. La manera en que hacemos las cosas no es la forma moderna de vender las cosas hoy en día. Elegimos esta opción de hacer las cosas a nuestra manera, de la forma que más la disfrutamos, y quizás no de la manera más sensata para hacer negocio. Ninguno de los tres tenemos una mentalidad de negocio. Tenemos más cariño a seguir haciendo las cosas desde el corazón. ¿Por qué no nos hemos convertido en más populares? Por todas esas razones que decíamos: internet está ahí y nosotros no somos buenos en ese mundo. Seguimos escuchando muchos discos de vinilo, bandas old school. 

No planeáis nada, no?

JONNY: Exacto. No lo hacemos. No tenemos un plan de marqueting. Se supone que Franic es el que lleva esos temas. Franic debería responder a esta pregunta! (risas). ¿Por qué no somos más populares, Fran?

FRANIC: Si estos tíos hubieran hecho lo que les dije muchas veces… (risas) …probablemente no habría ninguna diferencia (risas). Es cierto que en parte es por lo que decía antes David: la manera en que funciona el negocio de la música se focaliza en cosas que no nos interesan. A nosotros nos interesa hacer música, que es algo divertido y que disfrutamos. Eso no es lo mismo en lo que se centran otros. Todos podemos elegir. Nos podríamos vestir de cierta manera, o hacer lo que otros hacen, pero no nos gusta. No estamos preparados para tomar esa elección. Es como lo que decía David sobre la música indie: somos la banda más indie que conocemos. Nos gusta ser nosotros mismos y hacer lo que queremos. Somos los punks más radicales ahora mismo. Otros hacen cosas estúpidas, como llevar los tejanos correctos, o las camisas que tocan. Estamos centrados en otras cosas. Nos gusta hacer cosas que quizás a la gente no le gustan. Para nosotros es más importante disfrutar con lo que hacemos.        


Vosotros que sois británicos y vivisteis una situación parecida con Escocia… ¿sabéis algo sobre el conflicto entre Catalunya y España por el deseo catalán de independencia? Si es así, ¿qué pensáis de él, desde vuestro punto de vista externo?

DAVID: ¡Somos de Inglaterra y no tenemos opinión! ¡Sólo queremos que la gente sea feliz! (risas). Es muy difícil comentar algo así. Personalmente, Escocia votó para ser independiente, Gran Bretaña votó para ser independiente de Europa… estas cosas son ridículas para mi. No puedo comentar sobre la independencia de Catalunya. Pero siento que si gran parte de tu identidad depende del sitio donde has nacido, cometes una especie de error. Pero esto no es un comentario referido a Catalunya porque no sé lo que la gente ha pasado aquí. Pero creo que la gente no debería hablar demasiado de este tipo de cosas. Eres muy afortunado si vives en cualquier rincón del mundo que sea rico justamente. En cierta manera te ha tocado la lotería en la historia de la humanidad si no vives en una zona de guerra o de pobreza. Pero eso es lo que yo creo. No sé lo que piensan Jonny o Franic al respecto.

JONNY: No creo que estemos preparados para comentar la política de Barcelona.


Hace poco vinisteis a tocar con The Surfing Magazines. Explicadnos los detalles de este proyecto, y si tenéis previsto publicar nuevo material.

DAVID: Nuestros planes con The Surfing Magazines son empezar a trabajar en un segundo disco pronto. Y seguir divirtiéndonos con este proyecto paralelo. Charles Watson, que está con nosotros en la banda, ha hecho un disco en solitario que suena muchísimo en la radio en Inglaterra. Y espero volver de gira otra vez a España. ¡Fue increíble la cantidad de gente que vino al concierto en Barcelona! ¡No nos lo esperábamos! Parece que a la gente le ha gustado el disco. 

Y, por otro lado, venís como The Wave Pictures al Minifestival, en Barcelona. ¿Qué sabéis sobre el festival y qué váis a tocar allí? ¿Estáis tocando nuevas canciones?

DAVID: Sí, estamos tocando nuevas canciones! Nunca hacemos un setlist antes del concierto. No sabemos lo que tocaremos. Cuando empezamos a tocar, vamos eligiendo cada canción a medida que tocamos. Intentamos improvisar tanto como podemos, y nunca tocamos el mismo set de canciones dos noches seguidas. 

¿Depende el setlist del estado de ánimo del público?

FRANIC: Y del nuestro!

DAVID: A veces depende del estado de ánimo del público, a veces del nuestro… el público tiene mucho que ver. Es importante seguir haciendo nuevas canciones y tener muchas. También está bien de tanto en cuanto tocar alguna canción my antigua. Tenemos una canción llamada ‘Sleepy Eye’ que tiene 20 años, y es divertido tocarla. Y siempre decimos que deberíamos intentar tocar alguna canción de ‘Bamboo Dinner In The Rain’, que es nuestro último disco hasta ahora, y nos olvidamos de él. Quizás hagamos alguna versión, porque es un festival. Hay unas cuantas que podemos hacer. Quizás alguna de los Rolling Stones o Jonathan Richman. 

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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