Lee Ranaldo (Centre Artesà Tradicionàrius, 12/03/18)

Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)

Hay días en que los planes se te giran, y la jornada finaliza de manera inesperada. Pero acabarla a 5 minutos de casa viendo a uno de los guitarristas más importantes de la historia del rock tampoco es mala alternativa de última hora. Unos meses después de ver a Thurston Moore, esta noche toca el otro guitarrista de una de mis bandas preferidas, Sonic Youth: Lee Ranaldo. Tras cancelar las 3 fechas españolas que tenía previstas en febrero de la mano del Primavera Sound, finalmente es el ciclo Ronda del Heliogábal quien trae a mr. Ranaldo, en el último concierto de su gira europea (y único en la península). Y viene bien acompañado con el Electric Trim Trio: el batería Booker Stardrum, y el omnipresente Raül Refree, que le ha producido su último disco de nombre homónimo al trío.

Raul Refree (Foto: Ignasi Trapero)
Raül Refree (Foto: Ignasi Trapero)

Todo esta noche tiene algo de incierto, caótico, e inesperado. Parece un fiel reflejo de una vida difusa (la mía), y de un planeta difuminado (el nuestro). Para empezar, la sala. Esa donde iba con mis padres a merendar cuando era crío y vivíamos a 2 minutos caminando, y que habitualmente alberga un ciclo consolidado de folk como el Tradicionàrius. Nada que ver con lo que nos espera esta noche. Luego, las compañías, fruto de encuentros casuales que suplen ausencias de última hora. Quien no falla es el Garantías, eso sí. Una vez ubicados en las primeras filas, ya sólo queda que salga el trío y nos sorprenda. Y eso empieza a suceder cuando pasan unos minutos de las 21:30h…

Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)
Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)

El show empieza con la cara más abstracta de la música de un Ranaldo que rasga la guitarra con un arco de violín y hace sonar unas pequeñas campanas que nos introducen a las montañas marroquíes. Como quien entra en una estancia separando una cortina que le mete en otra dimensión, vamos entrando poco a poco en las capas de abstracción hipnótica de ‘Electric Trim’, del que tocarán 8 de las 9 canciones (lástima que Sharon Van Etten no les acompañe en la gira). Refree nos da la bienvenida con los sintetizadores, pero no tarda en jugar también con la guitarra, cruzando miradas de complicidad con Lee. De hecho, casi no necesitan ni mirarse para cuadrar el círculo de la compenetración, como aquellos futbolistas que se entienden por instinto casi sin haber jugado antes juntos. No es el caso, pero como si lo fuera…

Booker Stardrum (Foto: Ignasi Trapero)
Booker Stardrum (Foto: Ignasi Trapero)

Vuelven a empezar mientras tu día a día se deshace enrollándose de manera circular, enseñando la otra cara de tu conciencia. Seria mejor decir la inconsciencia, porque ahí es donde rasca el trío, con un Booker que golpea con precisión para completar la profanación sensorial. Es casi imposible resistirse al secuestro, así que te dejas llevar hasta los “ritmos de cowboy” de ‘Uncle Skeleton’. La mirada siempre inquieta y crítica de Ranaldo nos mete en el perverso mundo de internet (‘New Thing’). El robo continúa con ‘Purloined’, que con coartada pop nos vuelve a llevar a las puertas de la mayor de las densidades: Ranaldo habla de la independencia de Catalunya, del Brexit, de Trump y de la peligrosa clase conservadora que nos está robando nuestros derechos, sea en los puritanos Estados Unidos o en la rancia España, con la tempestad infernal de ‘Thrown Over The Wall’ atropellándonos como una manada de salvajes policías desatados en polvo blanco. La tormenta sónica arrasa cualquier síntoma de conexión con la realidad, llevando el caos y la violencia a su paso. Sublime violencia la del arte y su lenguaje indomable, por mucho que algunos la quieran amordazar y reprimir.

Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)
Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)

Tras casi una hora y media de show, el trío se va pero vuelve, para hacer una pequeña concesión a un pasado redundantemente anterior: no está claro que ‘Ambulancer’ quiera hurgar o curar nuestra heridas, pero sí que va a ser el cierre de una noche extraña en un mundo irreal y desnaturalizado. Quizás la nuestra también sea una realidad experimental y cacofónica, donde rige el caos y rugen vacíos e inciertas violencias, internas y externas. Quizás por eso la música de Lee Ranaldo consiga abstraernos como una nana infernal que nos protege de nuestros propios fantasmas. Con el ruido como escudo y la palabra como daga. Elegancia eléctrica para peinar un lunes bizarro de una vida gruyère.

Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)

Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)
Lee Ranaldo (Foto: Ignasi Trapero)
Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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