Julie Byrne (La 2 de Apolo, 2/11/17)

Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Lu Rois @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)

Cuando la realidad apesta, nada mejor que un concierto. Si el Estado en el que vives es una vergonzosa dictadura encubierta con presos políticos en pleno 2017, nada mejor que la música en directo. Cuando la justicia de tu país es una farsa al servicio de un gobierno corrupto y que actúa impunemente, nada mejor que la hipnosis sonora. Cuando la prensa se convierte en propaganda y la masa se aborrega o incluso aplaude las aberraciones propias del régimen anterior (no vaya a ser que les dé un ictus por utilizar la cabeza, el sentido crítico y el criterio propio), nada mejor que la alienación sónica. Cuando la teórica izquierda de tu país se sitúa al fondo a la derecha, a mi me encontraréis en primera fila de un concierto. Porqué ese el único refugio posible donde huir de la realidad y no enviar a la mierda a la mitad (o me temo que más) de tus compatriotas. La patria, esa gran farsa que destapa la imbecilidad de los que no quieren o saben pensar por sí mismos, más allá de sus miserables banderas de ignorancia, soberbia y miseria inhumana.

Lu Rois @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Lu Rois @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)

Pero todo eso no cabe en esta noche de fragilidad, sensibilidad y empatía en La 2 de Apolo. A la sabadellense Lu Rois tan sólo le hace falta un teclado y una peculiar voz de timbres afilados para iniciarnos en el viaje terapéutico de esta velada íntima. Su música apela a los claroscuros del alma y nos hace mirar hacia adentro, algo realmente útil cuando lo de afuera te produce arcadas. Incluso tus propias miserias parecen una tontería en comparación con las de todo un país anclado en las suyas y en fantasmas del siglo pasado. Qué pena da. Curioso como las sombras ajenas pueden ayudarte a encontrar tu propia luz que creías perdida.

Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)

Y tiene que ser otra mujer, Julie Byrne, la que prolongue el escapismo. Cuánta falta haría más feminidad en nuestro mundo, ante tanto ataque de estúpida testosterona, y perversa y vanidosa fuerza bruta. Julie sale sola, y comienza su sesión de hipnosis con ‘Sleepwalker’, claro. Puro sonambulismo sonoro para hacer que cerremos nuestros ojos y abramos nuestras almas. Pronto se incorporan Jake Falvy al violín y Eric Littman a los sintetizadores, que ayudan a darle más capas a las atmósferas que traza la artista de Buffalo con la guitarra acústica y esa maravillosa voz. Todo en ella y en su música es delicado, frágil y parece que se vaya a romper. Bebe una infusión, y consigue contagiarnos su efecto susurrándonos los posos a través de ondas sonoras. Nos dice que sigamos su voz, y es imposible no hacerlo, llevándonos a parajes espirituales que casi habíamos olvidado. Sus dedos se mueven ágiles y suaves a través de las cuerdas, y hasta parece que tocarla sea fácil. ‘Morning Dove’, ‘Sea As It Glides’, ‘Melting Grid’… se deslizan en la noche y te hacen un masaje acústico tan o más efectivo que cuatro manos expertas.

Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)
Julie Byrne @ La 2 de Apolo (Foto: Irene Segalés)

Vuelve a reclamar protagonismo en solitario en ‘Prism Song’ y ‘Marmalade’, observando con esos ojos saltones al público de esa Barcelona a la que dice amar tras su primera visita en el BAM de 2015. Consigue hacernos creer en la belleza de esa tristeza natural que es tan natural como sentirse triste. Porqué la tristeza puede ser bella, por el simple hecho de que forma parte de la vida, y porqué hay que sentirla como tal. Comparte con nosotros la plena felicidad que supone vivir aquí y allí cantando para gente que ha decidido compartir esa noche con ella. Y logra hacerme creer que no hay mayor privilegio que haber vivido esa noche con ella y con los afortunados que han tomado la misma sabia decisión. La vida es un juego de aciertos y errores, y esta noche hemos tomado la decisión correcta. Y en esta burbuja, nada ni nadie puede hacernos daño, por muy miserable que sea.

Setlist:

  1. Sleepwalker
  2. Follow My Voice
  3. Morning Dove
  4. Sea As It Glides
  5. Melting Grid
  6. Prism Song
  7. Marmalade
  8. Natural Blue
  9. I Live Now As A Singer
Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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