Barcelona Psych Fest (Sala Upload, 04-06/04/19)

Feels (Foto: Ignasi Trapero)
Ghost Hunt (Foto: Ignasi Trapero)
Ghost Hunt (Foto: Ignasi Trapero)
Jacco Gardner (Foto: Ignasi Trapero)
Jacco Gardner (Foto: Ignasi Trapero)
Vetviolet (Foto: Ignasi Trapero)
Vetviolet (Foto: Ignasi Trapero)
Spectrum (Foto: Ignasi Trapero)
Spectrum (Foto: Ignasi Trapero)
The Dandelion (Foto: Ignasi Trapero)
The Dandelion (Foto: Ignasi Trapero)
Feels (Foto: Ignasi Trapero)
Feels (Foto: Ignasi Trapero)
Feels (Foto: Ignasi Trapero)
Los Estanques (Foto: Ignasi Trapero)
Los Estanques (Foto: Ignasi Trapero)
Los Estanques (Foto: Ignasi Trapero)
Cave (Foto: Ignasi Trapero)
Cave (Foto: Ignasi Trapero)
Flamingods (Foto: Ignasi Trapero)
Flamingods (Foto: Ignasi Trapero)
Flamingods (Foto: Ignasi Trapero)
Hooveriii (Foto: Ignasi Trapero)
Hooveriii (Foto: Ignasi Trapero)

Muchas veces los mejores planes son los que no están planeados con mucha antelación. Por aquellas cosas de la vida, servidor tenía previsto cubrir otro concierto ese fin de semana, pero la mala leche provocada por la ineficacia/mala educación de quien no es capaz de responder a varios mails profesionales hizo que cambiara de opción y me uniera a la expedición Indie Lovers para otra de las previsiones que teníamos en mente esos días: la cuarta edición del Barcelona Psych Fest que se celebraba, un año más, en la acogedora Sala Upload del Poble Espanyol de Barcelona. Un rincón que se ha convertido, por méritos propios, en un pequeño oasis para los amantes de los sonidos 60’s y de la música psicodélica (allí pudimos ver hace ya casi 3 años a nuestros queridos Sulk, tal y como te explicamos en esta web).

Jacco Gardner (Foto: Ignasi Trapero)

El festival empezó el jueves con doble cartel: abrieron fuego los portugueses Ghost Hunt: Pedro Chau y Pedro Oliveira (con camiseta de Spacemen 3) tocaron en la parte delantera del escenario principal y con el telón cerrado a sus espaldas, pero se hicieron su propio espacio con esas sonoridades conseguidas con bajo y sintetizadores que volaban entre el krautrock, la electrónica y el noise. Grata sorpresa ruidista, y sólo fue la primera de muchas. Y es que una de las grandes bazas de este festival es descubrir un montón de bandas interesantes y matices distintos dentro de ese gran paraguas que son el psych-rock o el pop psicodélico. Acto seguido teníamos una de los grandes nombres de esta edición, el holandés Jacco Gardner, que venía a presentar su reciente ‘Somnium’, y lo hizo sobre un pequeño escenario ubicado en el centro de la sala, rodeado completamente por el público sentado sobre alfombras. Acompañado por una teclista y rodeado de sintetizadores y velas de luces led, nos metió en el particular universo instrumental y de ciencia ficción de su último disco, en un bolo de atmósferas y paisajes sonoros de reminiscencias setenteras.

Feels (Foto: Ignasi Trapero)

El viernes abrieron fuego la contundencia de los barceloneses Vetviolet, banda paralela de Brian Silva (The Zephyr Bones), y la exquisita delicadez pop de aires 60s del dúo de Oakland Sugar Candy Mountain (no puedo dejar de escuchar ‘Tired’…). Y llegó el momento del, seguramente, gran tótem de esta edición del festival: Spectrum, o lo que es lo mismo, la banda de Pete ‘Sonic Boom’ Kember, fundador de los históricos Spacemen 3 junto a Jason Pierce (ahora líder de Spiritualized). Y, guiños a su antigua banda incluidos, Kember es el que más se acerca al sonido y al espíritu de álbums clásicos de su proyecto más transcendente como ‘The Perfect Prescription’. También en formato dúo, mr. ‘Sonic Boom’ nos dejó flotando en el aire con atmósferas lisérgicas, antes de que dos bandas femeninas nos volvieran a insuflar energía y rabia: primero, las australianas The Dandelion con Natalie De Silver a la cabeza, nos metieron semillas de pop psicodélico sesentero con órgano y theremin. Y luego llegó el concierto que más esperábamos en Indie Lovers, y que fue probablemente el que más disfrutamos: las angelinas FEELS nos atropellaron en la mugre de sus sonidos 90s, ahora con un poquito de grunge (por momentos me recuerdan bastante a Veruca Salt), ahora con otro poquito de punk, ahora algo más tirando a la riot grrrls, y en todo momento con una personalidad, rabia y contundencia que nos dejó extasiados. El carisma y el protagonismo se lo llevan sobretodo su cantante Laena Geronimo (hija de Alan Myers de los míticos Devo) y la bajista Amy Allen, que son un torbellino expresivo y agresivo que hicieron vibrar al público de la Upload. Vi expresiones y rostros de éxtasis psicodélico en las primeras filas que eran la viva imagen de la felicidad…

Cave (Foto: Ignasi Trapero)

El sábado obligaciones laborales no me permitieron llegar a tiempo para la banda de Zaragoza My Expansive Awareness ni a los estadounidenses The Loons, pero sí que pudimos pillar gran parte del enérgico show de los cántabros Los Estanques. Con el carismático Íñigo Bregel al frente en… ¿pantalón corto/calzoncillo?, descargaron una buena dosis de pop progresivo psicodélico (como ellos dicen…) que tanto te puede llevar a pensar en los Pretty Things como en Los Brincos. Seguidamente llegó otro de los grandes nombres de este año: la banda de Chicago Cave, que protagonizó unos de los shows más abstractos, bailables, a la vez que hipnóticos del festival. Psicodelia rítmica, improvisaciones con toques afros e hispanos, funk, psych-rock… divertido, para resumirlo en un único adjetivo. Y también nos los pasamos muy bien con las dos bandas que restaban: los exóticos Flamingods, banda de Londres y Baréin, nos hicieron bailar de lo lindo con esa propuesta que une psicodelia, indie y sonidos de Oriente Medio, mientras sus componentes no paraban de intercambiarse los instrumentos. Y la guinda final fue la contundente actuación de los estadounidenses Hooveriii, que nos pasaron por encima con sus riffs de guitarra, esa linea rítmica que puso a prueba nuestras cervicales, y esas atmósferas psych, o incluso por momentos cercanas a Black Sabbath.

Barcelona Psych Fest (Foto: Ignasi Trapero)

En días en que el sentido original del término ‘indie’ parece moverse tan lejos de su significado embrionario, pudimos vivir tres días metidos en una cápsula del tiempo, entre ropas y peinados de medio siglo atrás, ‘Mystic Rooms’ donde se pinchaban singles en vinilo y se hacían shows de proyecciones de luz y líquido en vivo, y donde pudimos disfrutar de bandas independientes en un ambiente de felicidad y libertad aparentes. Un mundo feliz en la era de 1984. Escapismo naïf a la puertas de las tinieblas que se avecinan. Una alternativa verdadera y minoritaria a todo lo que nos imponen la industria y las rutinas de mercado en el día a día. Ni mejor, ni peor, pero tanto o más disfrutable. Y el miércoles 17, Tess Parks. Allí volveremos a estar…

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Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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