20 años en el motor de un autobús

¿Recuerdas qué hacías hace 20 años? Servidor estaba en la facultad de periodismo, y empezando a trabajar por amor al arte en radios locales. Y en plena efervescencia del despertar de mi hambrienta inquietud musical, absorbiendo toda la música que se podía, y yendo a tantos conciertos como me permitía mi limitadísima economía. Justo el año anterior había ido a mi primer Benicàssim (el de la tormenta que provocó el caos en la última jornada), o había visto por primera vez en directo a mi adorada PJ Harvey en la antigua sala Zeleste (ahora Razzmatazz). Y un 13 de abril de 1998, Los Planetas editaron el disco que les encumbró a la primera división de la historia del pop estatal: ‘Una Semana En El Motor De Un Autobús‘.


Y es curioso cómo un álbum puede mantener su vigencia dos décadas después, y a la vez cambiar tanto su significado. Y es que, como tantos otros, servidor entendió a bote pronto aquél disco como una historia de desamor romántica que resultó tener muchos matices y significados ocultos. Los Planetas eran por aquél entonces una prometedora banda, encuadrada dentro de aquél emergente movimiento indie español que copiaba sin rubor a las bandas universitarias norteamericanas, o a tantas otras del shoegaze o la psicodelia, europeas, americanas o australianas. Pero los granadinos lo hacían con un factor diferencial en aquellos primeros tiempos: cantaban en castellano. Sus dos primeros discos, ‘Super 8’ y ‘Pop’, habían conseguido buena recepción de público y crítica especializada, pero no dejaban de ser una banda de talento con un sonido bastante amateur. Algo que iba a cambiar con su tercer disco.

Florent, May, Raúl y J.
Florent, May, Raúl y J.

No eran tiempos fáciles para la banda de J y Florent. Ser una banda con espíritu independiente dentro de una multinacional provocaba muchas tensiones ya de por sí, pero cuando rechazan tus maquetas varias veces y no estás acostumbrado, eso acrecenta el conflicto. Ya sin May al bajo ni Raúl a la batería, había que encontrarles recambios. Y por si fuera poco, Florent se encontraba en un delicadísimo momento personal por culpa de su adicción a las drogas, y se pasaba días en que ni tan siquiera aparecía por los ensayos. J, su amigo y cómplice introductor de experimentaciones lisérgicas, intentaba mantener viva la banda con todo ese frágil panorama de inestabilidad y tensión, y también con algo de sentimiento de culpa. Y sus conflictos internos también lidiaban una dura batalla en la indecisión de meterse de lleno en el mundo del arte y dedicarse a tiempo completo a la música, luchando por mantener su integridad artística en el complicado mundo vampírico de las grandes compañías discográficas (tal y como relataba Morrissey en ‘Frankly, Mr. Shankly’). Pero ya dicen que en los momentos de conflicto o negatividad la creatividad se despierta. Con la llegada de Banin a los teclados, el escocés Kieran Stephen al bajo y el Lagartija Nick Éric Jiménez a la batería, y tras una larga espera y negativas de RCA a las primeras demos presentadas por la banda, Los Planetas lograron viajar a Nueva York el 29 de diciembre de 1997 a grabar su tercer disco.

una-semana-en-el-motor-de-un-autobucc81s1Inicialmente, el productor iba a ser Brad Wood, pero se fue a grabar el ‘Adore’ de Smashing Pumpkins, así que Los Planetas acabaron recurriendo nuevamente a Kurt Ralske, que había trabajado con ellos en ‘Pop’. Tras muchas maquetas descartadas por BMG/RCA, el álbum empezó a tomar forma. La introducción de instrumentos de cuerda y viento, y la nueva linea rítmica de la banda, con especial aportación de la contundente batería de Éric, le dieron a Los Planetas una nueva dimensión y un sonido más compacto y profesional. Y las letras de J sobre todo el proceso de autodestrucción y remontada individual y colectiva, y con especial énfasis en Florent, pusieron la guinda a un álbum sólido, personal y oscuro, con introducción, nudo y desenlace. Un disco que empezaba con un ‘Segundo Premio‘ que imploraba a las ausencias de Florent (aunque parecía que ese “Sentado esperando a que llames, rezando por que des una señal…” fuera un canto de amor desesperado), y acababa con ‘La Copa De Europa‘ (canción inspirada en el gol de Koeman que dio la primera Copa de Europa al Barça, del que es seguidor J, si bien la letra era totalmente introspectiva y en referencia a un proceso de reconstrucción personal sobre la disyuntiva de encaminar o no su futuro hacia el mundo de la música). ‘Desaparecer‘ también se refería al guitarrista, y los aullidos iniciales (sacados de un disco de efectos que tenía Kurt en su estudio) eran una metáfora sobre el lobo que se escapaba de la manada planetaria. En ‘Parte de Lo Que Me Debes‘ J hacía referencia a la antigua bajista y exnovia de J, May, quien renunció a la banda porqué no estaba dispuesta a pasa por el aro de las exigencias de la industria musical: “A veces pienso en lo estúpido que fui, las fuerzas que gasté, el tiempo que perdí“.

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Las habituales historias de desamor y deseo se hacían a un lado para dar protagonismo a las drogas y las adicciones en las canciones de este tercer disco planetario: ‘Laboratorio Mágico‘, ‘Cumpleaños Total‘, la monumental ‘Toxicosmos‘, la agridulce ‘Linea 1‘ (referida a la linea de bus que cogían los yonkis para ir a pillar droga al polígono, en Granada, y que está escrita desde el punto de vista de Florent)… o también la misma portada de Javier Aramburu: cuando el disco todavía no tenía título definitivo, uno de los nombres que se barajaba era ‘Música Para Estadios de Segunda División’, ironizando con la posición jerárquica de la banda a la sombra del pop más comercial y asequible de las radiofórmulas. Jugando con ese concepto, el que fue miembro de Family había propuesto inicialmente una imagen de un puño de colores al estilo del de los chilenos Quilapayún en su disco ‘El Pueblo Unido Jamás Será Vencido’. Otro posible nombre era ‘Toxicosmos’, y para ese nombre propuso el dibujo de la X que aparece como símbolo de toxicidad en muchos productos de limpieza. La contraportada mostraba a 4 astronautas al borde del precipicio que conllevaba esa X tóxica. No hace falta decir quiénes eran y qué representaba ese agujero negro…

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Finalmente, la portada de la X fue la elegida, aunque el nombre del disco acabó cambiando. Y la ‘culpa’ fue de un encuentro casual que tuvo J con David, bajista del grupo Electrolux. Tras un tiempo sin verle, le preguntó dónde se había metido, y éste le contestó “He estado una semana en el motor de un autobús“. La cuestión es que había tenido ataques de epilepsia y había estado ingresado, y se refirió a su estancia hospitalaria de esa forma metafórica. Sin saberlo, acababa de darle nombre a uno de los discos más transcendentes de la historia del pop independiente español. Sólo dos meses después de su publicación ya daba beneficios. Y público y crítica especializada lo encumbraron con todo merecimiento, considerándolo el álbum más importante de los 90 de la escena alternativa estatal. Los Planetas habían superado su momento más crítico, y se convirtieron en la banda respetada que siguen siendo hoy en día, 20 años después.

Si queréis saber más detalles de la composición de ‘Una Semana En El Motor De Un Autobús’, recomiendo fervientemente un par de libros. El primero cuesta bastante de encontrar, pero es una maravilla que se lee rápido de la adictivo que es: ‘Una Semana En El Motor De Un Autobús. La Historia Del Disco Que Casi Acaba Con Los Planetas‘, de Nando Cruz. Lo editó en 2011 Lengua De Trapo, dentro de su colección Cara B, pero hoy en día resulta bastante difícil de conseguir. Explica con detalle muchas de las anécdotas referidas en este artículo, y también muchas otras. El segundo libro es bien reciente y completamente imprescindible para fans de la banda (y si no lo eres también, por la historia del personaje y la amena manera de contarla): ‘Cuatro Millones De Golpes‘, la autobiografía del batería Éric Jiménez, publicada por Plaza y Janés.

Foto: Ignasi Trapero
Foto: Ignasi Trapero

Y sí, ya sabemos todos que Los Planetas son melómanos empedernidos y no tienen ningún problema para inspirarse, total o parcialmente, en letras y melodías que toman ‘prestadas’ de artistas anteriores. Este disco no fue una excepción. Se ha hablado mucho sobre el posible plagio de ‘Segundo Premio’ inspirándose en el ‘Promesses‘ del artista francés Étienne Daho (la verdad es que son clavadas…); curiosamente, J no cita esta canción en un interesante capítulo de ‘Emisión telepática aleatoria universal‘ (una sección que hacía en Radio Gladys Palmera) en que repasa las canciones que inspiraron ‘Una Semana En El Motor De Un Autobús’, ya fuera melódicamente o en el terreno de las letras. Las he compilado en esta playlist de Spotify, añadiendo también la susodicha canción de Daho, y alguna otra a la que se hace referencia en el libro de Nando Cruz:

-‘Segundo Premio‘: Letras inspiradas en el ‘Blue Flower’ de Pale Saints. Música en ‘Smoke Signals’ de Magnetic Fields, ‘Disaster’ de Julian Cope, y ante todo, el ‘Promesses’ de Étienne Daho.

-‘Desaparecer‘: Inspirada en ‘All This I’ve Done For You’ de Hüsker Dü.

-‘Parte De Lo Que Me Debes‘: Influencia del ‘5/4’ de Sunny Day Real State, y parte de la letra del ‘Kaleidoscope’ de The Rain Parade.

-‘Cumpleaños Total‘: Inspirada en el ‘Rebelde Sin Caspa’ de Beef, ‘Everyday There’s Someone New’ de Redd Kross, o en ‘Skip / Steps 1 & 3’ de Superchunk.

-‘Toxicosmos‘: Letra inspirada en el ‘Rolling Moon’ de The Chills.

-‘Linea 1‘: Melodía inspirada en el ‘Bizarre Love Triangle’ de New Order, y en ‘Souvenir’ de OMD.

-‘La Copa De Europa‘: Melodía inspirada en el ‘Glass’ de Robyn Hitchcok & The Egyptians. El clímax final de la canción también se vio influido por el ‘Vapour Trail’ de Ride.

¿Habrá gira del 20 aniversario del disco...?
¿Habrá gira del 20 aniversario del disco…?
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Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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