1994: 25 años, 25 discos

Ya es 2019. Da vértigo pensarlo. Dicen que cuanto mayor te haces, más rápido pasa el tiempo, y ya hace bastante que tengo esa sensación. Y una de las mejores maneras de medir el tiempo son… los discos. Sí, has leído bien. Los discos como unidad de medida. ¿O acaso no te ha pasado ninguna vez aquello de que se celebre tal aniversario de un disco mítico y que te sorprenda que hayan pasado ya X años desde que se publicó? Pues ya te puedes ir agarrando bien fuerte, porque este año 2019 se cumplen 25 años de una de las cosechas musicales más deslumbrantes de finales del siglo XX. Y es que aquél 1994 fue un año de grandes descubrimientos, de nuevas bandas que luego se hicieron enormes, y de discos redondos en artistas que ya llevaban unos años subiéndose a los escenarios de medio mundo. Para servidor fue, probablemente, el año que cambió mi concepción de la música y se me abrieron los oídos. Y creo que a mucha gente le pasó lo mismo. Y es que 1994 fue el año que lo cambió todo.  Había muchísimos otros discos para elegir, pero por aquello de hacerlo redondo, he elegido 25 grandes discos que cumplirán 25 años en 2019. Aquí van, por orden cronológico:

31 de enero: TORI AMOS, ‘Under The Pink’

Dos años después de su debut ‘Little Earthquakes’, la norteamericana Tori Amos publicó esta delicia que llegó al nº1 en Reino Unido, fue nominado al Grammy como ‘Mejor álbum alternativo’, y fue votado entre los más grandes de la década en la revista Rolling Stone, o entre ‘Los 500 discos que deberías tener’ por la revista Blender. ‘Under The Pink’ acumula más de dos millones de copias vendidas. El piano y la voz de Amos son los grandes protagonistas de un disco con canciones para recordar como ‘Pretty Good Year’, ‘Cornflake Girl’, ‘Baker, Baker’, ‘Yes Anastasia’… o esa ‘Past The Mission’ en que también participa el mismísimo Trent Reznor de Nine Inch Nails. A raíz de este disco, en mayo de 1994 se publicó la mítica portada de la revista Q con Tori Amos, PJ Harvey y Björk.

1 de febrero: GREEN DAY, ‘Dookie’

Que nadie se rasgue las vestiduras ni se pase de snob. Lo miréis como lo miréis, el tercer álbum de Green Day era un enorme disco de punk melódico. Sí, lo de ‘punk’, muy cogido con pinzas, y más viendo la evolución del grupo. Me atrevería a calificarlo más bien de pop acelerado en mayúsculas. Pero si os pilló en plena adolescencia o post-adolescencia, aquél disco fue un bombazo que tuvo un impacto tan grande como la ilustración de Richie Bucher de la portada. Y es que, al margen del éxito comercial universal de ‘Basket Case’, ‘Dookie’ tenía magníficas píldoras de desórdenes y traumas de vida adolescente como ‘She’, ‘Longview’, ‘Welcome To Paradise’, ‘When I Come Around’, ‘In The End’… o la sorprendente ‘All By Myself’ final. Junto a ‘Smash’ de Offspring y ‘Punk In Drublic’ de NOFX, la santísima trinidad del pop-punk de 1994.

14 de febrero: PAVEMENT, ‘Crooked Rain, Crooked Rain’

No había mejor día de publicación para profetizar que este segundo disco de Stephen Malkmus y compañía nos iba a robar el corazón. Por aquél entonces no había escuchado nada similar, y seguramente sea uno de los álbums que más veces haya machacado en mi vida. En aquella época, de manera obsesiva. Era pop, era psicodelia, era rock, era country y no era nada de todo eso. Era sarcástico, era poético, era intelectual, y no era nada de todo eso. Era raro, eso sí. Pero de esas rarezas que seduce, atrapa y te obsesionan. Y con canciones enormes como ‘Cut Your Hair’, ‘Range Life’, ‘Gold Soundz’, ‘Hit The Plane Down’ o la gigantesca ‘Stop Breathin’, una de mis preferidas de la década de los 90. Rolling Stone lo eligió entre los 500 mejores discos de todos los tiempos, pero yo lo pondría en un lugar mucho más alto.

1 de marzo: BECK ‘Mellow Gold’

Es verdad que éste no me parece el disco más redondo de Beck, y antes me quedaría con el posterior ‘Odelay’. Pero como el de Pavement, éste también era un álbum con un punto extraño, marginal y, claro está, se abría con uno de los grandes himnos de la era post-grunge: ‘Loser’. Quizás nos caló tanto porque muchos nos sentíamos perdedores en muchos sentidos de nuestra errática e incierta existencia. O quizás simplemente porque es un temazo. ‘Mellow Gold’ era un disco oscuro y quizás también algo errático, donde convivían hip hop, folk, rock, grunge, noise… en una amalgama sonora que es pura metáfora de aquellos años.

8 de marzo: SOUNDGARDEN ‘Superunknown’ 

Recuerdo perfectamente que me compré este CD en una tienda del Eixample barcelonés, aunque casi ni había escuchado a la banda de Chris Cornell, más allá de algún videoclip en el programa ‘Sputnik’ del Canal 33. Pero eso y los artículos en que los citaban junto a Nirvana y Pearl Jam fueron suficiente para lanzarse de cabeza a explorar las densas capas sonoras de esta maravilla de la era grunge con reminiscencias stoner y, claro, de Black Sabbath. Tras el éxito a pequeña escala de discos notables como ‘Louder Than Love’ o ‘Badmotorfinger’, ‘Superunknown’ lanzó al éxito masivo a la banda de Seattle, gracias a hits como ‘Black Hole Sun’, ‘The Day I Tried To Live’, ‘Spoonman’, o ‘Fell On Black Days’, sin olvidar ‘Head Down’, ”Like Suicide’, ‘4th Of July’ o el trallazo imparable de ‘Kickstand’.

8 de marzo: NINE INCH NAILS ‘The Downward Spiral’

Visto ahora, resulta curioso que dos discos tan monumentales se editaran el mismo día (y todavía va a haber un tercero en esta lista…). Habían pasado 5 años desde el debut de los Nine Inch Nails de Trent Reznor. Como bien es sabido, Reznor se encerró durante meses en la mansión donde la familia Manson asesinó a la actriz Sharon Tate y a sus amigos para imbuirse del espíritu de la casa. Y es que ‘The Downward Spiral’ acabó siendo un disco agresivo, oscuro, angustioso y conceptual sobre violencia, sexo, drogas, suicidio y divagaciones filosóficas varias. El rock industrial convive con la electrónica para crear atmósferas opresivas, y dejarnos momentos memorables como ‘Closer’, ‘March Of The Pigs’, ‘Mr Self Destruct’ o ese ‘Hurt’ que luego versionó el mismísimo Johnny Cash.

8 de marzo: JOHN FRUSCIANTE ‘Niandra Lades And Usually Just A T-Shirt’

Y el tercer disco de aquél mágico 8 de marzo es el debut en solitario de John Frusciante. El guitarrista de los Red Hot Chili Peppers sorprendió a todo el mundo con una obra bizarra y enfermiza, compuesta en dos etapas distintas. Las primeras canciones del álbum las compuso cuando aún tocaba con los Peppers, durante las sesiones de grabación del multiventas ‘Blood Sugar Sex Magik’. Las siguientes, tras abandonar la banda, al no resistir el éxito y el giro comercial que estaban adquiriendo, y ya combatiendo con sus adicciones. Y es verdad que se trata de una obra dispersa de sonido lo-fi tirando a  amateur, pero segrega una personalidad arrolladora y una gran carga emotiva. Y ‘Your Pussy’s Glued To A Building On Fire’ es una maravilla para retozar en tus propias miserias.

12 de abril: HOLE ‘Live Through This’

Cuando salió este segundo disco de Hole, tan sólo hacía una semana de la extraña muerte/¿suicidio? de Kurt Cobain (y faltaban 2 meses para la muerte por sobredosis de la bajista Kristen Pfaff). Y pareció la manera que tuvo Courtney Love de decirle al mundo que era mucho más que “la mujer de Kurt”. Tras un debut (‘Pretty On The Inside’) sucio, punk, desgarbado, Love se sacó de la manga este cartucho de rabia y vísceras de sonido contundente y melodías que te noqueaban. Además del éxito que tuvieron canciones como ‘Miss World’, ‘Violet’, ‘Rock Star’ o ‘Doll Parts’, escondía arañazos como ‘Jennifer’s Body’, ‘She Walks On Me’, o mi preferida ‘Gutless’. Para mi, el mejor disco de la carrera de Hole con muchísima diferencia.

18 de abril: PULP ‘His’n’Hers’

Mirado con perspectiva, ‘His’n’Hers’ es un discazo, pero seguramente muchos ni supimos de su existencia en 1994. Y es que no fue hasta su actuación fortuita en Glastonbury 1995 que te explicamos en su día cuando la historia de Pulp y parte del pop británico de los 90 cambiaron decisivamente, gracias a una caída en bici de John Squire (Stone Roses). El bolazo de los de Jarvis Cocker en el festival y esa obra maestra que es ‘Different Class’ (1995) permitieron a Pulp plantarse en la Champions del pop británico, y que supiéramos de este disco a posteriori. Pero temazos como ‘Babies’, ‘Do You Remember The First Time?’, ‘Lipgloss’, ‘Joyriders’… ya dejan adivinar lo que se nos vendría encima en el disco posterior. POP en mayúsculas, y la prosa y carisma descomunales de Jarvis.

21 de abril: NICK CAVE & THE BAD SEEDS ‘Let Love In’

Amarás a Nick Cave por encima de todas las cosas. Podría ser un mandamiento imperativo en Indie Lovers, y que se argumenta en discos como ‘Let Love In’. Poeta maldito, carnicero del desamor, hechizero de deseos oscuros… arropado por esos jinetes del apocalipsis que son los Bad Seeds, el australiano cimienta una catedral sonora de emociones y sentimientos frágiles, delicados y sangrientos. ‘Do You Love Me?’, ‘Nobody’s Baby’, ‘Loverman’, ‘I Let Love In’… carrera de relevos que se acelera desbocada y ardiente en ‘Jangling Jack’ o ‘Thirsty Dog’ hasta apretarte con mano roja sangrienta y dejarte perdido de vísceras y trocitos de ti que ni sabías que tenías ahí adentro. Y, efectivamente, ‘Ain’t Gonna Rain Anymore’, Nick.

25 de abril: BLUR ‘Parklife’

Recuerdo perfectamente la primera vez que escuché a Blur: fue en un concierto del programa ‘Sputnik’ de TV3 que tengo grabado en VHS. ¿Quién narices eran estos tíos? Recuerdo también la calle Pelai de Barcelona empapelada con los pósters de ‘Parklife’, y cómo flipaba las primeras veces que escuché esa canción o ‘Girls & Boys’ en bares nocturnos. Y mi adicción obsesiva a cada una de las canciones de, para mi, uno de los discos imprescindibles de la década de los 90. No se parecían en nada, pero tenían cosas de los Kinks, y de Madness, y de pop bailable, y de punk-pop, y baladas erizapieles. ‘To The End’, ‘End Of A Century’, ‘This Is A Low’, ‘Tracy Jacks’, ‘Jubilee’… canté esas canciones hasta el desgaste, me dejé el pelo desgarbado, me compré una chaqueta de chándal combinada con tejanos, y me puse a celebrar que, quizás, la vida no era tan mierdosa como la pintaba el grunge. Bailemos, bebamos, besemos, follemos… y mañana ya pensaremos en nuestras rutinas y nuestras miserias.

10 de mayo: WEEZER ‘Weezer’

También recuerdo como si fuera ayer la primera vez que escuché este disco: fue en la Virgin Megastore de Passeig de Gràcia con Gran Via, la primera (mega)tienda de discos que recuerdo que tenía pilones donde podías escuchar los discos antes de comprarlos. Allí descubrí a Smashing Pumpkins, a Oasis, a Green Day o a muchos otros como Weezer. Me llamó la atención su aspecto ‘nerd’, me puse los auriculares, y me dejé atrapar por esas guitarras agresivas que venían del grunge pero con un aire de pop mucho más melódico. Explotaron con ‘Buddy Holly’ y su videoclip dirigido por Spike Jonze, aunque servidor era más de ‘Undone-The Sweater Song’, ‘Say It Ain’t So’, ‘In The Garage’, ‘My Name Is Jonas’, ‘No One Else’… no puedes no haberlo escuchado.

10 de mayo: SONIC YOUTH ‘Experimental Jet Set, Trash And No Star’

Posiblemente no sea uno de los discos imprescindibles de Sonic Youth, pero muchísimas bandas habrían firmado grabar uno así. Iba a decir que es un álbum extraño en su discografía, como si el término ‘normal’ pudiera aplicarse a los 4 fantásticos neoyorquinos. Pero no era demasiado habitual escuchar una guitarra acústica (‘Winner’s Blues’) en un álbum de los reyes del ruido y la experimentación. Ni que la mitad de las canciones durasen 3 minutos o menos. Una de ellas, ‘Bull In The Heather’, alcanzó cierto éxito ‘comercial’, y nos dejó ese video memorable con Kathleen Hanna de Bikini Kill. Otras menos accesibles (‘Androgynous Mind’, ‘Screaming Skull’, ‘Self-Obsessed And Sexxee’, ‘Waist’, ‘Tokyo Eye’…) nos levantaron la piel. Y el glorioso final celestial con ‘Sweet Shine’ nos dejó en flotando entre nubes de almas perdidas como nosotros.

23 de mayo: BEASTIE BOYS ‘Ill Communication’

Comparar este disco con una obra cubista no me parecería descabellado. Y es que sólo ya desgranando la cantidad de samples que se esconden en estas 20 canciones darían para una breve enciclopedia musical: Run DMC, Jimmy Smith, Grand Funk Railroad, Lee ‘Scratch’ Perry, Grandmaster Flash and the Furious Five… el álbum transita mayormente en la senda del hip-hop y la música negra, aunque en algún rincón brotan el hardcore y el punk, como en las contundentes ‘Tohgh Guy’ o ‘Heart Attack Man’. O incluso hay espacio para el funk, el free jazz o los sonidos tribales, como en ‘Sabrosa’, ‘Bobo On The Corner’ o ‘Shambala’. Y sí, claro, éste es el disco de la monumental ‘Sabotage’, y su videoclip (también de Spike Jonze). ¿Lo quemamos todo?

13 de junio: LOS PLANETAS ‘Super 8’

Siempre digo que, junto al debut de Suede, ‘Super 8’ es el disco que más veces he escuchado en mi vida. Son mi banda española preferida de todos los tiempos y el grupo al que he visto más veces en 3 décadas yendo a conciertos. Y, con el permiso de ‘Una Semana En El Motor De Un Autobús’, éste es MI DISCO de Los Planetas. Por la frescura amateur que desprenden sus canciones, porqué me llevan a una época de descubrimientos y de, parafraseándoles, nuevas sensaciones. Y porqué me parece imposible no caer rendido a letras y melodías escondidas tras la maraña sónica de himnos generacionales como ‘De Viaje’, ‘Qué Puedo Hacer’, ‘Si Está Bien’, ‘Brigitte’, ‘Desorden’… y si encima lo rematas con ‘La Caja Del Diablo’, no puedes más que dejar que te corten el alma atormentada a cachitos con palabras que queman y escuecen, pero con gusto.

12 de julio: L7 ‘Hungry For Stink’

Las quisieron meter en el saco del grunge y en el de las Riot Grrrlz, pero ellas siempre se consideraron una banda de punk rock. Recogiendo la herencia de bandas femeninas pioneras como The Raincoats, The Plasmatics y, por supuesto, las Runaways y la posterior aventura de Joan Jett con The Heartbreakers, las angelinas Donita Sparks, Jennifer Finch, Suzi Gardner y Dee Plakas venían de su exitoso ‘Bricks Are Heavy’ cuando editaron este cuarto álbum que es pura rabia: el día que estés de mala hostia, te recomiendo que te pongas a toda hostia ‘The Bomb’ o ‘Fuel My Fire’, observes la inquietante portada, y dejes ir toda la bilis acumulada.

22 de agosto: PORTISHEAD ‘Dummy’

De la contundencia punk rock de L7 al trip-hop introspectivo y misterioso del debut de Portishead. Otra de las obras monumentales de este glorioso 1994. Ya la misma portada parece meterte en un oscuro mundo de película de David Lynch, y la cortina de entrada que es ‘Mysterons’ hace que no puedas retroceder y te adentres en el más hondo de los abismos sensoriales: Beth Gibbons, una de las voces más estremecedoras de la historia de la música, llorando susurros gélidos sobre las bases de Geoff Barrows y la linea rítmica de Adrian Utley. Jazz de otro planeta. Dub intergaláctico. Soul blanco. Vanguardia de madrugada. Y ‘Sour Times’. Y ‘Numb’. Y ‘Glory Box’. Y ‘Wandering Star’. Y ‘Roads’. Buff, ‘Roads’…! Y que venga un cirujano y nos cosa el alma con escarpias.

23 de agosto: JEFF BUCKLEY ‘Grace’

Si seguimos con los recuerdos, me acuerdo perfectamente en 1997 de estar en la cama entre sueños y realidad con mi radiodespertador, y escuchar en Radio 3 que habían encontrado el cuerpo sin vida de Jeff Buckley en el Mississippi. Desperté de golpe, absolutamente en shock, totalmente incrédulo. No podía ser. El autor de esa maravilla que es ‘Grace’ se había ido para siempre con un único disco en su legado. Hijo del también músico Tim Buckley, Jeff nos regaló esta oda a la delicadeza, cantando con ese característico falsete que tantos otros han imitado después. Guitarras que parecían heredadas de Pearl Jam, orquestaciones que hacían volar las canciones hasta el infinito, y intensidad emocional al alcance de muy pocos. ‘Last Goodbye’, ‘Lover, You Should’ve Come Over’, ‘Grace’, las versiones del ‘Lilac Wine’, ‘Corpus Christi Carol’ y el ‘Hallellujah’ de Leonard Cohen (¿es una herejía decir que superó a la original?)… una joya universal. Si un tal David Bowie dijo que era el disco que se llevaría a una isla desierta, será por algo…

29 de agosto: OASIS ‘Definitely Maybe’

En aquella época, cuando te hacían la estúpida pregunta de “¿eres de Blur o de Oasis?”, yo cometía la estupidez de decir “de Blur”. Y era estúpido decirlo porqué las dos bandas eran enormes, y las comparaciones son realmente odiosas, injustas, y siempre subjetivas. ‘Definitely Maybe’ es otro de los discos que descubrí en la Virgin Megastore, y me atrapó desde el primer riff de ‘Rock’n’roll Star’ hasta la última nota de ‘Married With Children’. Es de aquellos discos arrolladores que va solo, a todo tren, y te zarandea hasta dejarte noqueado. Composiciones brillantes de Noel magníficamente interpretadas por Liam y con una banda engrasada, un sonido clavado, melodías infalibles y canciones monumentales: ‘Shakermaker’, ‘Live Forever’, ‘Supersonic’, ‘Cigarettes & Alcohol’, mi preferida ‘Slide Away’… definitivamente glorioso, sin peros ni quizás que valgan.

27 de septiembre: VERUCA SALT ‘American Thighs’

Breeders no hay más que unas, pero cuando descubrimos a Veruca Salt, las asociamos inconscientemente a la banda de las hermanas Deal. Pero Nina Gordon y Louise Post tiraban más al rock. De hecho, las guitarras de Veruca Salt se camuflaban perfectamente en la escena grunge y del rock alternativo de aquellos años. Pero tenían ese mismo toque lo-fi de las Breeders, y quizás por ello, y por su componente femenino, acababamos por emparentarlas com mayor o menor acierto. Sea como sea, ‘American Thighs’ es el notable debut de la banda de Chicago, con perlas incontestables como ‘Seether’, ‘Victrola’, ‘Forsythia’, o ‘Spiderman ’79’. De aquellos álbums que le ponen a uno muy nostálgico.

27 de septiembre: R.E.M. ‘Monster’

Pasaron de ser niña de los ojos de la escena independiente y del rock alternativo norteamericanos a vender millones de discos con ‘Out Of Time’ y ‘Automatic For The People’. Y fue entonces cuando R.E.M. decidieron que querían hacer un disco de rock. Durante la grabación, hubo enfermedades y muertes dolorosas, como la de Kurt Cobain (que inspiró la preciosa ‘Let Me In’) o la de River Phoenix (a quien está dedicado el disco). Y, con todo, el noveno disco de la banda de Michael Stipe y compañía floreció con descargas eléctricas como ‘What’s The Frequency, Kenneth?’, ‘Star 69’ o ‘Circus Envy’, combinadas con baladas para girarte el alma del revés como las escalofriantes ‘Strange Currencies’, ‘Tongue’ o la ya citada ‘Let Me In’. Sin olvidarnos de ‘Bang And Blame’. Una de las grandes bandas del rock de finales del siglo XX.

10 de octubre: SUEDE ‘Dog Man Star’

No lo tenía fácil la banda liderada por Brett Anderson para igualar el descomunal debut que se habían marcado el año anterior. Pero se sacaron de la manga esta suerte de ópera rock solemne y barroca, y nos dejaron a todos boquiabiertos y ojipláticos. Mientras el resto de bandas británicas se lanzaba al hedonismo, a las guitarras luminosas y las melodías vitalistas, Suede se tiraban al pozo más oscuro. Quizás por las tensiones entre Anderson y Bernard Butler que acabaron por convertir este denso disco en el legado póstumo de la brillante pareja compositiva de la banda. El último disco de Butler en Suede brilla desde la oscuridad sublime de ‘The Asphalt World’, ‘The 2 Of Us’, ‘The Wild Ones’ o ‘Still Life’. Pero también desde la intensidad eléctrica de ‘We Are The Pigs’, ‘Heroine’, ‘This Hollywood Life’ o la gloriosa ‘New Generation’. 25 años de sueños húmedos con una improbable vuelta de Butler a Suede, y sumando…

25 de octubre: ECHOBELLY ‘Everyone’s Got One’

Como otras bandas notables de la explosión britpop, Echobelly parece haber quedado relegada a una segunda linea, por detrás de los gigantes Suede, Pulp, Blur, Oasis y Stone Roses. Pero sacaron dos discos memorables antes de perderse en rumbos más dispersos. ‘Everyone’s Got One’ fue el debut, y se convirtió en una magnífica carta de presentación del dúo compositivo Sonya Aurora Madan & Glenn Johansson. Indie rock melódico para hablar de racismo, feminismo, soledad o autoestima y confianza. Y canciones como la copa de un pino: himnos britpop (‘Insomniac’, ‘Give Her A Gun’), gloriosos cantos al amor por uno mismo (‘I Can’t Imagine The World Without Me’), baladas de las de piel de pollo (‘Cold Feet Warm Heart’, ‘Scream’), joyas pop plagiadas luego por algún grupo de aquí… (‘Close… But’). De aquellos discos de los que encariñarse fácilmente.

1 de noviembre: NIRVANA ‘MTV Unplugged In New York’

Kurt Cobain había fallecido en extrañas circunstancias en abril, y en noviembre la industria ya estaba exprimiendo el jugo a su muerte. Todo a lo que se había opuesto en vida acababa sucediendo, porqué la industria ultracapitalista cambia sentimientos y respeto por escrúpulos y ganancias. Pero consideraciones éticas al margen, lo cierto es que este ‘Unplugged In New York’ es una delicatessen que permite comprobar a la perfección el talento compositivo y melódico de Cobain. Y es que tras las guitarras hostiles y los ritmos contundentes de su discografía original, se esconden enormes canciones de una sensibilidad camuflada entre gritos y lamentos. Además de las versiones acústicas de ‘About A Girl’, ‘Come As You Are’, ‘Pennyroyal Tea’, ‘Polly’, etc., las versiones de Bowie (‘The Man Who Sold The World’), Leadbelly (‘Where Did You Sleep Last Night’), The Vaselines (‘Jesus Don’t Want Me For A Sunbeam’), o Meat Puppets (‘Lake Of Fire’, ‘Plateau’, ‘Oh Me’) completan una grabación histórica y diáfana para medir a Cobain en su justa medida.

1 de diciembre: THE STONE ROSES ‘Second Coming’

Sí, es innegable que, como disco redondo, este segundo álbum de los Stone Roses no llegó al nivel de su debut homónimo. Los de Manchester venían de un disco sobresaliente y hubo disputas con la discográfica que retrasaron esta secuela. Pero eso no significa que ‘Second Coming’ sea un mal álbum, ni muchísimo menos. Las guitarras descarnadas de ‘Breaking Into Heaven’, ‘Driving South’, ‘Good Times’ o sobretodo ‘Love Spreads’ quedan marcadas a fuego. Sigue habiendo ritmos bailables con groove y hasta elementos jazzy, como ‘Daybreak’ o ‘Straight To The Man’. Y hay un par de momentos de pop luminoso para sumar en su curriculum como ‘How Do You Sleep’ y una de mis canciones preferidas de la década (y casi diría de la historia de la música popular): ‘Ten Storey Love Song’. Que no estamos tan mal, oiga.

Y además de estos 25 discos, podría haber incluido muchos otros como ‘Stoned & Dethroned’ (The Jesus And Mary Chain), ‘Give Out But Don’t Give In’ (Primal Scream), ‘Amorica’ (The Black Crowes), ‘Vitalogy’ (Pearl Jam), ‘Worst Case Scenario’ (dEUS), ‘Korn’ (Korn), ‘Smash’ (Offspring), ‘How To Make Friends And Influence People’ (Terrorvision), ‘Wildflowers’ (Tom Petty), ‘Pisces Iscariot’ (The Smashing Pumpkins), ‘Portrait Of An American Family’ (Marilyn Manson), ‘Punk In Drublic’ (NOFX), ‘My Iron Lung’ (Radiohead), ‘Music For The Jilted Generation’ (Prodigy), ‘The Holy Bible’ (Manic Street Preachers), ‘Split’ (Lush), ‘Mars Audiac Quintet’ (Stereolab), ‘Purple’ (Stone Temple Pilots), ‘Welcome To Sky Valley’ (Kyuss), ‘Sixteen Stone’ (Bush), ‘D Generation’ (D Generation), ‘Out Of Range’ (Ani Difranco), ‘No Need To Argue’ (The Cranberries), ‘Entresemana’ (Le Mans), ‘Los Mejores Momentos’ (La Buena Vida), ‘El Loco Mundo De Los Jóvenes’ (Doctor Explosion), ‘Aftershave’ (Australian Blonde), ‘Rotaflex’ (Amphetamine Discharge) o, si me apuras, la espectacular banda sonora de ‘Pulp Fiction‘…

 

Escrito por

Rarito como un tema de Sonic Youth; me excito con el ‘Psycho’ de los Sonics; si me cabreo, Pistols, RATM, riot grrrls o Los Punsetes; me ponen igual soul, r’n’b, ye-yé, garaje, punk, r’n’r, indie o brit-pop. De mayor quiero ser Patti Smith, Iggy o John Waters. Ateo hasta que conocí a PJ HARVEY. Fui negro en otra vida… y hago el impostor como periodista musical y deportivo en radio, TV, webs y revistas varias.

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